Casi la mitad de las amas de casa argentinas menores de 65 años combinan las tareas del hogar con el trabajo remunerado fuera de casa y esa proporción aumenta a medida que se crece en la escala social.
Además, en relación al gasto destinado a la canasta básica, las mujeres que trabajan van menos veces al supermercado (7 por ciento), pero su ticket promedio de gastos es también 7 por ciento más alto.
En este aspecto, la investigación arrojó que aquellas mujeres que trabajan fuera del hogar destinan una mayor parte de su presupuesto a Congelados y Lácteos, ya que esas compras que les resuelven las comidas de sus familias con mayor facilidad.
Al mismo tiempo, estas mujeres también gastan más en perfumería, que las amas de casa dedicadas full time a sus familias.
Así lo determinó una investigación realizada por la consultora LatinPanel entre amas de casa de diferente condición socioeconómica, que registró que en los sectores más altos de la pirámide social se destaca la mayor proporción de mujeres que trabajan fuera del hogar (59 por ciento), probablemente por su necesidad de desarrollarse en una profesión y de "superarse en la sociedad del consumo", dijo.
En cambio, en la base de la pirámide -sectores bajo y marginal- los porcentajes se invierten, siendo mayor la cantidad de amas de casa propiamente dichas (58 %) que las que comparten ambas tareas.
Según señaló LatinPanel en un comunicado, esta relación "se condice con la lógica social, menos acceso a la educación, más hijos, más ayuda social".
En materia de edades, sólo 44 por ciento de las amas de casa menores de 35 años trabajan fuera del hogar, en línea con los factores que retardan el ingreso al mercado laboral, mientras que entre las de 35 a 50 años lo hace más de la mitad (54 %).
El informe indica que "esta situación se da con mayor frecuencia cuando los hijos son adolescentes y ya no necesitan tanta atención o bien cuando aún no hay niños en el hogar".
Además, agrega que en los hogares "con amas de casa de peso ideal (en relación al Indice de Masa Corporal) que trabaja fuera de su casa, en línea con sus ganas de cuidarse y sentirse bien son quienes mayor proporción del gasto destinan en productos de perfumería: 12,4 por ciento de su presupuesto de la canasta básica".
En contraposición, las amas de casa más gorditas, que además no trabajan afuera, "son las que menos gastan en el rubro: 10,4%", refiere el informe.
De la investigación surge también cuáles son las categorías de consumos que realizan quienes trabajan afuera. En la lista se destacan, por su practicidad, Leches Fermentadas, Jugos Listos, Prefritos de Pollo, Sopas, Vegetales y Papas congeladas, Papas Fritas y Snacks, Cereales para el Desayuno, Cremas Corporales y Queso Blanco.