El usuario es, en última instancia, el más beneficiado de estos continuos intentos de mejora. Independientemente del navegador que se decida utilizar, si todos se concentran en ser el mejor la elección final tiene que ser acertada. Hace ya unos meses que Firefox, el navegador de código abierto de Mozilla, lanzó su última versión, la 1.5, claramente mejorada. Ahora es Microsoft quien ha aparecido con la segunda beta de la versión 7 de Internet Explorer, hasta no hace mucho casi omnipresente.
De momento, lo primero que se le ha criticado a la beta del Explorer es su similitud en muchas de las mejoras con los navegadores de la competencia, como Firefox o Mozilla. Y es que, para unos y para otros fabricantes, ése es uno de los principales peligros: abrir la puerta a nuevas prestaciones "inventadas" que el otro no tarde en adaptar y, claro, con el "training" que haya hecho el pionero, lo haga de forma bastante mejorada.
Para que se puedan comprobar las nuevas características del Explorer, Microsoft ha puesto la versión veta disponible en su página oficial. Eso sí, sólo se la podrán instalar los usuarios que utilicen Windows XP en su versión oficial y con la actualización de Service Pack 2, ya que el instalador está más que preparado para detectar si esto es así. Por lo demás, comentar que sólo se encuentra a punto en inglés, y que el hecho de poner a punto una versión beta, no sólo sirve para que los usuarios puedan probar parte de las características que ofrece la nueva versión. También es una prueba perfecta para que los desarrolladores hagan un test "in situ" y calculen cuáles pueden ser los principales fallos antes de que la versión definitiva llegue al mercado.
El nuevo navegador cambia de look y lo hace siguiendo un criterio más que lógico, teniendo en cuenta que el próximo sistema operativo de Microsoft, el Windows Vista, también incorpora una interfaz renovada. A parte de aquí se establecen nuevos cambios, como la desaparición del menú superior tradicional. Eso sí, por si acaso el usuario no acaba de acostumbrarse, Microsoft se cubre las espaldas conservando una opción de clic en el botón derecho sobre la pantalla principal para activar el Menú Tradicional.
La primera y evidentísima similitud que se encuentra entre la beta del nuevo Explorer y el Firefox es la navegación por pestañas. Esta funcionalidad, de las más aplaudidas en el navegador de Mozilla, permite tener varias páginas web abiertas en una misma ventana. La novedad es que ahora, el Explorer, también permitirá minimizarlas en la misma ventana para facilitar la posibilidad de cargar únicamente la que nos interesa visualizar sin tener que cerrar ni dejar de ver el resto.
La seguridad es otro de los puntos fuertes. Después de muchas "acusaciones" acerca de que el "agujero negro" en la seguridad de Microsoft era el causante en un alto grado del spyware entre otros males de la red, la compañía se ha volcado en solucionar los problemas existentes y en evitar otros. Por ejemplo, ante los casos de phising (fraude informático enfocado a robar datos bancarios) detectados últimamente, la nueva versión incluye la posibilidad de activar un filtro especial que se puede ir actualizando de forma on-line varias veces al día. Quizá no sea la solución definitiva, pero sí que permite que el sistema prohíba automáticamente el acceso a páginas web que han sido vigiladas y que se saben fraudulentas y preparadas para conseguir estos datos de los usuarios.
Aumentar el conocimiento de los usuarios y facilitarles la labor para que cada uno se encargue también de su seguridad es otra de las novedades. En realidad, esto también es adquirido de Firefox y se traduce en la colocación de todos los elementos que pueden eliminarse para garantizar la seguridad (historial, cookies, etc.) en un mismo panel. El resultado es que ya no hay que buscar siguiendo diferentes menús para localizar un elemento u otro. Simplemente entrar en una carpeta concreta y pulsar "Eliminar" sin miedo a equivocarse.
Como novedad propia muy importante es el gestor Add-ons, encargado de vigilar complementos que se autoinstalan. Mucho del spyware y el malware que circula por Internet se instala en el ordenador del usuario en forma de complemento, así que con el Add-ons se pueden controlan los complementos que están afectando al Explorer mientras se trabaja. Hay que considerar que la beta es sólo un ejemplo e, incluso, el nuevo explorador no tendrá activos todos sus servicios hasta que el Windows Vista no sea una realidad, pero el camino es, sin duda, mucho más que correcto.
En cuanto a otros servicios, como los buscadores, el nuevo Explorer integra, claro, las búsquedas por MSN, aunque también permite la instalación de otros, como el poderoso Google. Al igual que Firefox también integrará la función RSS o de lector de titulares. De esta forma se evita que los usuarios tengan que estar siempre atentos a las actualizaciones, ya que el sistema avisa por propia iniciativa de todo lo nuevo que puede resultar interesante.
El nuevo Explorer causará sus efectos, pero los competidores tienen claro su producto y, en muchos aspectos, no hay nada que envidiarle. Por ejemplo, la versión 1.5 de Firefox no incluyó sorprendentes novedades (entre otras cosas, porque no las necesitaba), pero sí que mejoró de forma global todas sus funcionalidades.
Lo peor que se le podía achacar a la penúltima versión era una relativa lentitud a la hora de navegar (algo que se ha solucionado eliminando muchas pausas y mejorando la caché). El excesivo consumo de memoria del navegador y el hecho de que muchas páginas sigan sin verse correctamente es uno de los puntos débiles del Firefox que siguen sin acabar de mejorarse, pero a buen seguro que, a la vista de las novedades de la competencia, Mozilla está trabajando en ello de forma intensa.