Durante los 90, el concepto de belleza dio un vuelco que hasta hoy es difícil revertir. Mujer de pocas curvas, lánguida, muy delgada, casi rozando lo anoréxico.
En el último tiempo, lamentablemente a raíz del fallecimiento de varias modelos por enfermedades relacionadas con trastornos alimentarios, la "conciencia colectiva" parece estar resurgiendo. Este nuevo movimiento se ve no sólo a nivel local sino también internacional, siendo encabezado por los principales modistos y diseñadores.
Además, el sexo masculino acompaña esta tendencia, observándose un cambio en sus gustos y preferencias respecto de la figura femenina, más curvas, más cuerpo, más figura, más relleno...
A su vez, los negocios de ropa tienen entre sus estantes ropa sexy para "mujeres normales". La demanda está aumentando, porque cada vez más se animan a desterrar sus prejuicios y lucir como una "femme fatal".
Qué dicen “los que saben”
Por su parte, varios diseñadores admiten que han dejado de crear vestimentas con un look sobrio y clásico para las rellenitas. En su reemplazo, la imaginación los llevó a diseñar prendas con un estilo mucho más atrevido e insinuante.
De hecho, hoy en día existe una coincidencia generalizada respecto a que no existen “ropas prohibidas”; sino más bien que sólo se debe estar muy atenta a cómo se utilizarán. ¿Alguien podría haber imaginado, 15 años atrás, que alguien con algunos kilos de más se pudiera poner transparencias, ropa de colores claros o algún saco entallado?
Incluso, ciertos modistas van más allá y señalan que el sobrepeso no se debe disimular. Por el contrario, debe ser mostrado de una manera sexy, es decir adaptando el modelo a la figura y afinando las líneas para estilizar.
Los “SI” y los “NO”
Los diseñadores han preparado una especie de “decálogo de la moda” para estas mujeres que hoy se atreven. Tener algunos kilos de más ya no es un problema, al menos en lo que a moda respecta, y estos consejos podrán resultar muy prácticos y hasta salvadores.
Los SÍ del verano
Usar modelos sueltos, livianos, simples y con caída hasta la rodilla.
Usar escotes en V, que adelgazan el cuello.
Usar cinturas bajas y adaptadas al cuerpo, que calcen donde se sientan más cómodas.
Usar pantalones sueltos.
Usar faldas rectas con tajos al costado.
Usar blusas en seda pura natural, lisas o con estampados.
Usar manga ranglan, que continua del hombro, sin corte, en modelos rectos.
Usar tonos claros arriba, y tonos oscuros debajo.
Incluir recortes que afinen las partes más gruesas, realcen el hombro, y respeten la línea normal del hombro
Los SÍ del invierno
Usar poleras, que acortan el cuello
Usar sacos y tapados a la rodilla, con abotonadura recta.
Usar blazers abiertos, con escotes amplios, solapas de raso y botones forrados, los cuales dan más elegancia.
Incluir tejidos de punto para los talles más grandes.
Los NO del verano
Usar muchos accesorios en el cuello
Usar bolsillos ni pinzas, que aumentan el volumen
Usar cinturones
Usar escoceses y estampados con flores grandes
Usar prendas monocromáticas
Usar ropa muy ajustada
Usar tacos muy altos, que puedan quitar equilibrio
Incluir fuertes contrastes, sobre todo entre las partes inferiores y superiores
Taparse con cosas oscuras y amorfas
Los NO del invierno
Usar pollera corta con botas
Usar sacos y tapados cruzados